Miles de mujeres en todo el mundo se hacen esa misma pregunta: ¿cuál la frecuencia correcta de lavado de cabello? ¿Todos los días? ¿Cada dos días? ¿O tal vez solo una vez por semana? ¡Los científicos disiparon nuestras dudas!

Todas soñamos con tener un cabello hermoso, brillante y saludable. Los científicos finalmente decidieron satisfacer nuestra curiosidad, sin embargo la solución no es tan simple como nos habría gustado. ¿Qué dicen los científicos? Que todo depende.

Antes que nada, la clave es entender por qué nuestro cabello se hace grasiento. Todo debido al sebo: la sustancia responsable de la hidratación adecuada de la piel y el cabello, producida por glándulas sebáceas especializadas para este propósito. La cantidad de sebo que se produce en cada cuerpo es diferente y depende de muchos factores, como los genes, la edad o las hormonas.

Entonces, para responder a la pregunta de con qué frecuencia debemos lavarnos el pelo, debemos tener en cuenta las necesidades individuales de nuestro cuerpo. Resulta que una frecuencia demasiado alta a largo plazo puede causar, entre otras cosas, un secado excesivo (repetidamente irreversible).

Para buscar sus propias respuestas personalizadas échale un vistazo a los siguientes tres factores:

1. Tipo de piel

Si tu piel puede ser descrita como “normal” (es decir, ni grasa ni seca), ¡todo lo que debe hacer es lavarse el cabello una o dos veces por semana! Pruébalo incluso a modo de un experimento y garantizamos que los efectos pueden ser una gran sorpresa. Sin embargo, si tu cuero cabelludo es claramente graso, obviamente necesitarás una botella de champú mucho más grande.

2. Textura del cabello.

La textura, en otras palabras, el cómo es tu pelo cuando lo tocas. Sorprendentemente, este factor juega un papel enorme en el diagnóstico ya que tiene que ver con la rapidez con la que el sebo se propaga a través de tu cabello. Así, las propietarias de cabello grueso y denso con tendencia a rizos, podrían lavar el cabello solo una vez a la semana. Desafortunadamente, el cabello fino y liso requerirá mucha más atención (¡y champú!).

3. Hábitos en la estilización.

El último elemento que debemos tener en cuenta para descubrir la frecuencia de lavado adecuada para cada una de nosotras son los hábitos diarios de estilismo. Desde un punto de vista científico, el cabello expuesto al rizado, alisado o teñido frecuente necesita descansar en el lavado para obtener contraste. Y aquí, una vez más, resulta que una o dos veces por semana es más que una buena decisión.