¿Has pensado alguna vez de cambiar de morena a rubia? O simplemente de cambiar de tonalidad. ¿Te has preguntado cómo te quedaría ese cambio? Es muy importante tener algunos conceptos en cuenta a la hora de tomar la decisión.

Pasar de morena a rubia puede ser un cambio drástico físicamente y una decisión que no debemos de tomar a la ligera, por eso, lo recomendable es acudir a un salón especializado en decoloraciones donde los estilistas te acompañen en todo el proceso para que puedas realizar un mantenimiento acorde a tu tonalidad.

Para pasar de morena a rubia primero de todo tenemos que realizar un diagnóstico, para valorar tu color de base y el estado de tu cabello. Sí tu melena está muy dañada no es aconsejable, ya que, el cabello se romperá.

Es muy importante tener en cuenta nuestro color natural, ya que, depende de este podremos realizar un rubio u otro. Nuestros estilistas Rafa Freitas, Paulo Pequea y Marcos Ghera aconsejan subir o bajar cómo máximo 3-4 tonos, para que la tonalidad que queremos encaje con nuestro tono natural.

Por eso a la hora de elegir nuestro rubio es muy importante tener en cuenta que si nuestra base es muy oscura no podremos poner un rubio nórdico ni un Ice Blond, primero porque las tonalidades no encajan y segundo por la salud de nuestro cabello.

En nuestro salón Urb16 durante el servicio de Balayage, aplicamos un tratamiento de hidratación de Wellaplex para restablecer las fibras del cabello. Una vez nuestro peluquero ha realizado el color, es muy importante realizar un mantenimiento y cuidarlo a consciencia.

Para lucir un rubio impecable, hay que acudir a la peluquería cada mes y medio o dos para realizar una hidratación y un matiz. En casa es muy importante utilizar productos específicos para el color y un aceite para hidratar el cabello. Si tenemos presupuesto aconsejo usar productos profesionales como @wella y dejar los del supermercado a un lado. Si no, te aconsejo que compres los que no llevan amoníaco, así evitamos dañar y sensibilizar el cabello.